Cuando me desperté la Braga todavía estaba allí. Desde la terraza de mi habitación en el César Park de Río de Janeiro situado frente a la playa de Ipanema, observaba como unos jóvenes practicaban ritos de magia negra, era la nochevieja del 88. Horas antes de la media noche las hogueras y el vudú llenan las playas de Río en un gran espectáculo de luz y sonido que surge espontáneamente, Macumba le llaman allí. Estaba en Río para rodar una corta aparición en la Telenovela del gran Jorge Amado, Gabriela, protagonizada por Sonia. Yo hacia de un rico hacendado español con traje blanco de lino. Cuando acudí a la fiesta en Barra de Tijuca en la que estaban mis amigos Caetano Veloso, Joao Gilberto, Milton Nascimento, Xuxa y Astrud Gilberto, también estaba ella. Al verla, se me pasaron ideas muy raras por la cabeza o...quizás no eran tan raras pero quedé abismado. El día que quedamos para ensayar en su casa de Leblón acudí con el traje de lino para que apreciara que yo era un profesional, pero ella no paraba de reír. Me recibió vestida de Carmen Miranda sólo con el canasto de la fruta sobre la cabeza, había perdido hasta el apellido. Se le cayó una manzana y la mordí. Cuando se fue a la ducha y me llamó: - ¿Voçe gosta de darme jabón por la espalda?, pensé: de ser un sueño querría que fuera un sueño eterno. Cuando se dio la vuelta, vi que su cuerpo era puro Brasil, salvo los pezones que se asemejaban a galletas María de chocolate y olían a Aguilar de Campoo, su boca era el Pan de Azúcar y su cabello pura Amazonía, me colgué de las lianas de uno de sus mechones y recorrí el país hasta el Mato Grosso do Sul.
- "Eu gosto de voçe"
-me dijo, mientras seguía moviendo esa estructura que le dio la
naturaleza o Dios, que más da.
-Voçe é como as estrellas muito
mais bonitinha que elas. Non posso mais amar a ninguem -le dije. Entonces tomé el
berimbau y a ritmo trepidante, le dediqué a Cançao do mar, de Ellis
Regina.
En el amanecer malva, Sonia me miraba
atenta. Fui consciente de la fascinación que producían en ella mis
conocimientos musicales y mi voz rasgada, entonces le canté una última
canción, la última que compartimos juntos.
Nega do cabelo duro
Qual é o pente que te penteia?
qual é o pente que te penteia?
Quando tu entras na roda
O teu corpo serpenteia
Quando tu entras na roda
Tem un "q" que me
tonteia.
Nos atontamos con me
"tonteia" y nos desmayamos hasta bien caida la tarde.
Era la noche de reyes. Yo disfruté moito del regalo. Es más, aún sigo creyendo
en los Reyes Magos.

Por favor, (mi Cruz) Sigue deleitándome. Me desmayo también de tu modo de decir.
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